15/12/11

Giovanni Zenatello (II)

Addio notte soave de La Condenación de Fausto. Hector Berlioz. Grabación acústica Milán 1902, interpretada por Giovanni Zenatello con acompañamiento de piano.G&T G.C.52711.Mat.3139b
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1/12/11

Jan Kubelik. Praga 5-7-1880 - Praga 5-12-1940

Jan Kubelík llevaba el talento musical en la sangre. A sus cinco años comenzó a tocar violín y a los nueve ofreció su primer concierto. El padre de Kubelík, que era sastre, y su madre, que provenía de una familia de latifundistas, apoyaron el amor de su hijo a la música. De las aptitudes del ‘niño milagroso’ se enteró el destacado profesor de violín checo, Otakar Ševcík, quien le facilitó a Kubelík estudiar en el Conservatorio de Praga a los 12 años de edad, y se encargó de su educación musical.

Otakar Ševcík Kubelík llegó a ser el mejor alumno de Ševcík. Además de dominar a la perfección la más exigente técnica del violín, le daba un toque especial a las obras que interpretaba. En 1898, a sus 18 años, Kubelík actuó por primera vez con la Orquesta Filarmónica Checa y un año más tarde debutó como solista en Viena. Al poco tiempo fue invitado a tocar también en otras capitales, entre ellas en Londres, para la reina Victoria.
Jan Kubelík ofreció más de seis mil conciertos en más de 50 países de todos los continentes, a los que asistieron más de cinco millones de espectadores. Le conocieron en Nueva Zelanda, España, Chile, Argentina, China, la India y otros lugares. Kubelík fue un gran propagador de la música checa y nunca dejó de brindar ayuda financiera a otros músicos de su país.
La crítica admiraba especialmente la facilidad con la que Kubelík interpretaba en su violín L’Emperador de Stradivarius, del año 1715, hasta los más complicados pasajes de las composiciones de Paganini. En su tiempo corrían rumores de que el violinista checo entregó su alma al demonio, ya que su manera de interpretar la música era diabólica.
Kubelík dominaba de memoria todo el repertorio mundial para violín. Su música predilecta eran las obras románticas clásicas de Paganini, Mozart, Dvorák, Beethoven, Bach, Tchaikovski y otros.
Jan Kubelík también compuso obras propias: seis conciertos para violín, una sinfonía y un sinnúmero de piezas menores. Este excelente músico checo falleció el 5 de diciembre de 1940 y fue sepultado en Praga en el Cementerio de los Próceres, en Vyšehrad.
A la música se dedicaron también los siete hijos de Kubelík. La mayor fama la conquistó su hijo Rafael, renombrado director de orquesta y compositor, quien falleció en 1996 y fue sepultado junto a su padre en la colina de Vyšehrad, en Praga.
La Ronde des Lutins Op.25. Antonio Bazzini. Grabación acústica 1904. Interpretada por Jan Kubelik con acompañamiento de piano.G&T 07901.Mat.408c
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