27/8/07

Pablo Sarasate (V)

Capricho Vasco. Pablo Sarasate. Grabación acústica 1904, interpretada por el propio autor. G&T G.C.-37929.Mat.4262o
Descarga

11/8/07

Edvard Grieg.Bergen 15 de junio de 1843 - 4 de septiembre de 1907

Edvard Hagerup Grieg; Bergen, 1843 - 1907 Compositor noruego considerado el principal representante de la música nacionalista de su país. Edvard Grieg Inició su formación musical con su madre, Gesine Judith Grieg, que era pianista y había estudiado con Albert Methfessel en Hamburgo. En 1858 tuvo lugar un acontecimiento relevante para la formación musical del compositor noruego: un amigo de los Grieg, el compositor y violinista Ole Bull, les hizo una visita en el transcurso de la cual escuchó tocar el piano al joven Edvard. Quedó tan impresionado que convenció a sus padres para que lo enviaran a estudiar al Conservatorio de Leipzig.
Grieg ingresó en dicho centro de estudios cuando contaba 15 años, y allí estudió piano con Louis Plaidy y E. F. Wenzel, que había sido amigo de Robert Schumann, e Ignaz Moscheles. Adquirió también conocimientos de armonía y contrapunto de la mano de E. F. Richter, Robert Papperitz y Moritz Hauptman. Su profesor de composición en Leipzig fue Carl Reinecke. En la ciudad alemana, Grieg tuvo la oportunidad de asistir a importantes recitales como el que dio Clara Schumann en el Gewandhaus o a diversas representaciones de óperas de Wagner como Tannhäuser. En aquella época, alrededor de 1862, Grieg ya había escrito su Op. 1, que consistía en cuatro piezas para piano, además de sus Cuatro canciones para contralto con textos alemanes, que constituyen su Op. 2.
En mayo de 1863 decidió trasladarse a Copenhague, ciudad donde se desarrollaba la mayor parte de la vida cultural de Escandinavia. Allí estudió con el compositor danés Niels Gade, líder de la escuela romántica escandinava. Éste le animó a componer una sinfonía que Grieg llevó a cabo pero nunca quiso estrenar. También en la capital danesa entró en contacto con otros músicos como Emil Hartmann y Gottfred Matthison-Hansen, así como con los escritores Benjamin Feddersen y Hans Christian Andersen. Este último le proporcionó poemas para su obra Hjertets melodier (Melodías del corazón), Op. 5, que interpretaría magistralmente su prima y futura esposa, la cantante Nina Hagerup.
Fue también en la capital danesa donde trabó amistad con la persona que más le marcó en su trayectoria posterior: el compositor Rikard Nordraak (1842-1866). Nordraak, autor del himno nacional noruego, fue quien introdujo a Grieg en la música nacionalista de su país. Cuando ambos se conocieron en 1864, el joven Nordraak estaba trabajando en la música incidental para la obra Sigurd Slembe del dramaturgo Martinus Björnson, con quien también colaboraría Grieg años después.
El agradecimiento que sintió el músico de Bergen hacia su compatriota le llevó a dedicarle su Humoresker Op. 6 para piano, primera obra de Grieg que muestra influencias de la música popular noruega. Su interés creciente por el folclore y la tradición musical de su país le llevó a fundar la sociedad Euterpe, junto a los ya citados Nordraak y Matthison-Hansen, cuyo objetivo era divulgar la música escandinava.
Entre 1865 y 1866 vivió en Roma, donde conoció al dramaturgo Henrik Ibsen, a cuya obra Peer Gynt pondría música más adelante. El 15 de octubre de 1866 dio un concierto de música noruega en el Teatro de Christiania (la actual Oslo) junto a la cantante Nina Hagerup y la violinista Wilma Neruda. Al año siguiente se inauguró la Academia de Música Noruega que Grieg y el crítico Otto Winter-Hjelm habían proyectado fundar. Ese mismo año, el 11 de junio, se casó con Nina y pronto acabó de componer su segunda Sonata para Violín Op. 13.
En 1869, Franz Liszt le escribió elogiando una de sus sonatas para violín y piano y le mostró su deseo de conocerle personalmente. Ambos se encontraron en Roma meses más tarde. En el verano de 1869 llegó a manos de Grieg una copia de la colección de canciones populares de Ludwig Mathias Lindeman (1812-1887), titulada Aeldre og myere norske fjeldmelodier (Viejas y nuevas canciones montañesas). Este descubrimiento le posibilitó seguir adentrándose en las posibilidades de la música popular noruega y escribir su Op. 17 para piano, una serie de piezas basadas en estas canciones.
A comienzos de 1870 comenzó su fructífera colaboración con el dramaturgo Björnson en obras como Foran sydens kloster, o diversas cantatas como Arnlijot Gelline, para voces femeninas, y Landkjending, para voces masculinas. Ambos planeaban crear una ópera sobre tema noruego titulada Olav Trygvason que finalmente no llegaron a completar. En 1871, Grieg contribuyó a la fundación de una sociedad musical para promover la música orquestal. En 1874, el Estado le concedió una ayuda económica anual para que pudiera dedicarse de lleno a la composición. De esta época son, entre otras obras, su Cuarteto de cuerda en sol menor, Den Bergtekne para barítono y orquesta y el Álbum para coro masculino.
A partir de 1876 emprendió grandes giras de conciertos por Europa, en las que interpretó y dirigió sus propias obras. Su presentación en Londres en 1888 supuso el reconocimiento internacional de su obra. Entre 1880 y 1882 dirigió la orquesta del Harmonien (Sociedad Armónica) de su natal Bergen. Éste fue uno de los últimos compromisos oficiales que aceptaría, ya que el resto de su vida lo dedicó a otras tareas como la composición de su Sonata para violonchelo Op. 36 y de varios cuadernos de Piezas Líricas. Además, participó en el bicentenario del nacimiento del escritor Ludvig Holberg en 1884 con la suite Fra Holbergs tid (Del tiempo de Holberg).
En el verano de ese mismo año comenzó la construcción de su futuro hogar en Troldhaugen, actualmente casa-museo del compositor. Fue en esa localidad donde pasó el resto de sus años, componiendo y revisando antiguas partituras o paseando por las montañas noruegas. En 1898, sus esfuerzos para la difusión de la música de su país culminaron con la creación del primer festival de música de Noruega, que se celebró en Bergen. Para este evento compuso sus populares Danzas Sinfónicas Op. 64, basadas en las canciones de Lindeman. Su salud se deterioró, pero continuó dando conciertos en ciudades extranjeras como Varsovia y París. En 1906 compuso su última obra, los Fire salmer (Cuatro salmos), basados en melodías populares.
La música de Grieg tiene aires de vida campestre y de contacto con la naturaleza, aspecto que tuvo gran peso en la vida del músico. No es una música de grandes contrastes desgarradores, pero posee gran lirismo y fluye de manera ágil y reposada. Grieg es principalmente un melodista: sus obras poseen un gran atractivo melódico y esto propició su rápida difusión. Es también un instrumentador fino que maneja a la perfección las cuerdas y los instrumentos de viento-madera como el clarinete o el fagot. No emplea en exceso los metales como otros contemporáneos suyos, aunque sí saca partido de las tubas cuando es necesario.
En su etapa de formación, Grieg centró su interés en la música romántica y sobre todo en el compositor alemán Robert Schumann. A partir de 1865, y tras conocer a Nordraak, comenzó a inspirarse en el folclore de su país. Supo tratar la música popular noruega de forma innovadora y es en sus arreglos de melodías folclóricas como las Norwegische Tänze Op. 35 (Danzas noruegas) para piano donde aparecen con mayor claridad los principales avances armónicos de su lenguaje. También se encuentran huellas del impresionismo musical en algunas obras suyas como el Cuarteto en Sol menor Op. 27 (1877-8), en el que utiliza la disonancia de forma muy libre, como después haría Claude Debussy en sus propios cuartetos.
Grieg escribió numerosas colecciones de canciones, en parte porque su esposa, la cantante Nina Hagerup, era su más próxima fuente de inspiración, además de una excelente intérprete de sus melodías. Los temas de sus canciones suelen ser amorosos, como en las Hjertets melodier Op. 5, o populares como el ciclo Haugtussa Op. 67, basado en poemas tradicionales noruegos.
El piano fue el instrumento, aparte de la voz, al que más obras dedicó. El estilo pianístico de Grieg posee delicados adornos y debe bastante a la obra del polaco Frédéric Chopin y, por supuesto, a los ritmos y melodías de Noruega. Su Concierto para piano en La menor, compuesto en 1868 y revisado en 1907, es una obra de gran exuberancia, con tintes folclóricos y rica en material contrastante.
Otro excelente ejemplo de su obra pianística es la Balada en Sol menor Op. 24, estéticamente cercana a su Cuarteto de cuerda en el mismo tono. La balada está inspirada en una de las canciones de Lindeman y está estructurada como un ciclo de variaciones. Sus diez colecciones de Piezas líricas forman parte del repertorio de muchos pianistas aficionados, por su encanto melódico y accesibilidad técnica.
La producción camerística de Grieg, si bien no es tan abundante como su obra pianística o vocal, posee bellos ejemplos como las tres sonatas para violín, la Sonata para violonchelo o los dos cuartetos de cuerda. La obra que le dio más popularidad fue la música incidental para la obra Peer Gynt del dramaturgo Ibsen. Grieg trabajó duramente en esta obra, que en la actualidad se interpreta en dos suites (Op. 46 y Op. 55), que tan sólo incluyen ocho de los veintiséis números originalmente concebidos por el compositor para la obra de Ibsen.
Final de la sonata para piano op 7. Edvard Grieg. Grabación acústica Paris 1903, interpretada por el propio autor.G&T G.C.-35512 Mat.2153 P
Descarga

Béla Bartók. Nagyszentmiklós 25 de marzo de 1881- Nueva York 26 de septiembre de 1945

Nagyszenmiklós, hoy Sinnicolua Mare, actual Rumania, 1881-Nueva York, 1945. Compositor húngaro. Junto a su compatriota Zoltán Kodály, Bela Bartok es el compositor más importante que ha dado la música húngara a lo largo de su historia y una de las figuras imprescindibles en las que se fundamenta la música contemporánea.
Hijo de un maestro de la Escuela de Agricultura de Nagyszenmiklós, los siete primeros años de vida del futuro músico transcurrieron en esta pequeña localidad, hoy perteneciente a Rumania. Fallecido su padre en 1888, su infancia se desarrolló en las diversas poblaciones húngaras a las que su madre, institutriz, era destinada.
Aunque los primeros pasos de Bartok en el mundo de la música se decantaron hacia la interpretación pianística (en 1905 llegó a presentarse al prestigioso Concurso Rubinstein de piano, en el que fue superado por un joven Wilhelm Backhaus), pronto sus intereses se inclinaron decididamente por la composición musical. De trascendental importancia fue el descubrimiento del folclor húngaro que Bartok, junto al mencionado Kodály, estudió de manera apasionada de pueblo en pueblo y de aldea en aldea, con ayuda de un rudimentario fonógrafo y papel pautado.
Su influencia en su propia labor creadora sería determinante, hasta convertirse en la principal característica de su estilo y permitirle desvincularse de la profunda deuda con la tradición romántica anterior –en especial de la representada por autores como Liszt, Brahms y Richard Strauss– que se apreciaba en sus primeras composiciones, entre las que figura el poema sinfónico Kossuth.
No sólo el folclor húngaro atrajo sus miras: también lo hicieron el eslovaco, el rumano, el turco o el árabe. Con todo, no hay que pensar por ello que en sus obras se limitara a citarlo o a recrearlo, antes al contrario: el folclor era sólo el punto de partida para una música absolutamente original, ajena a los grandes movimientos que dominaban la creación musical de la primera mitad del siglo XX, el neoclasicismo de Stravinski y el dodecafonismo de Schönberg, por más que en ocasiones utilizara algunos de sus recursos.
Si bien en algunas composiciones se conserva total o parcialmente la melodía original (Cuarenta y cuatro dúos para dos violines), en otras, sobre todo en las más maduras, se asiste a la total absorción de los ritmos y las formas populares, de manera tal que, pese a no existir referencias directas, se advierte en todo momento su presencia. Páginas como las de la única ópera escrita por el músico, El castillo de Barba Azul; los ballets El príncipe de madera y El mandarín maravilloso; el Concierto para piano n.º 1 y el Allegro bárbaro para piano contribuyeron a hacer de Bartok un autor conocido dentro y fuera de las fronteras de su patria, a pesar del escándalo que suscitaron algunas de ellas por lo atrevido de su lenguaje armónico, rítmico y tímbrico.
Profesor de piano en la Academia de Música de Budapest desde 1907 y director adjunto de esta misma institución desde 1919, en 1934 abandonó los cargos docentes para proseguir su investigación en el campo de la musicología popular, al mismo tiempo que, como pianista, ofrecía recitales de sus obras en toda Europa y continuaba su tarea creativa, con partituras tan importantes como Música para cuerdas, percusión y celesta y la Sonata para dos pianos y percusión.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial le obligó, como a tantos otros de sus colegas, a buscar refugio en Estados Unidos. Allí, a pesar de algunos encargos puntuales como la Sonata para violín solo o el Concierto para orquesta, Bartok pasó por serias dificultades económicas, agravadas por su precario estado de salud. A su muerte, a causa de una leucemia, dejó inacabadas algunas composiciones, como el Concierto para piano n.º 3 y el Concierto para viola, ambas culminadas por su discípulo Tibor Serly.
Allegro Bárbaro. Béla Bartók. Grabación eléctrica 11 de Mayo de 1929, interpretada por el propio autor. HMV AM 2622 Mat.BV 727
Descarga

Pablo Sarasate.Pamplona 10 de marzo de 1844 - Biarritz, 20 de septiembre de 1908

nace el 10 de Marzo de 1844, día de San Melitón en Pamplona. Su padre era Miguel Sarasate Juanenay su madre Francisca Javiera Navascués Oacharena, que tuvieron otras tres hijas: Maicaela, Francisca y María. Precoz e hijo de padres que supieron calibrar el futuro de su hijo, toma lecciones y toca desde muy temprana edad (primer concierto a los 7 años en La Coruña) para sorpresa de todos. Pensionado por su provincia natal, ingresa al Conservatorio de París bajo la tutela de A/arden 1856. Gana premios, destaca en sus lecciones y, en seguida, es premiado y reconocido como el gran concertista que fue. Estudió en Santiago de Compostela entre 1846-1849 con José Courtier , primer violín de la Catedral y profesor d la Escuela de Música de Santiago de Compostela. Documento: Carta pidiendo el abandono de la plaza de profesor de violín de la Escuela de Música de Amigos del Pais de Santiago de J. Courtier, por enfermedad. El éxito rápido y seguro como ejecutante le hace olvidar sus deberes como alumno de armonía y composición. Llegados a este punto, es conveniente señalar si ésta, fue o no, una correcta decisión. Probablemente el reconocimiento de las limitaciones para la creación, hayan predispuesto al músico español para seguir los caminos de la fama por mar y tierra y dejar breves momentos para la escritura de piezas de especial virtuosismo en digitación y firmeza con el arco. El éxito rápido y seguro como ejecutante le hace olvidar sus deberes como alumno de armonía y composición. Llegados a este punto, es conveniente señalar si ésta, fue o no, una correcta decisión. Probablemente el reconocimiento de las limitaciones para la creación, hayan predispuesto al músico español para seguir los caminos de la fama por mar y tierra y dejar breves momentos para la escritura de piezas de especial virtuosismo en digitación y firmeza con el arco. Parece que no escapó ningún rincón del Viejo Continente a las visitas de Sarasate. Desde Portugal hasta los países nórdicos y varias visitas a Londres y consuetudinarias vueltas a la tierra natal fueron constantes en él. América del Norte y Sudamérica pudieron gozar del concertista a la par que los privilegiados europeos. Memorables son sus conciertos y recitales. La tenaz formación musical y el espíritu ahíto de triunfo de Sarasate lo mantuvieron en activo hasta su muerte. Señalan las críticas y crónicas de la época que su fuerza radicaba más en la sutileza de interpretación que en el fuego temperamental que caracterizó a un Paganini aunque no careció el español de las dotes que perpetuaran al italiano, a saber, ataque, pasión, flexibilidad y una natural facilidad para el violín. Su técnica de la mano izquierda fue también proverbial así como la velocidad de ejecución, pero siempre coincidían todos, en los matices de perfecta musicalidad y la afinación única de Sarasate. Arrancaba el más hermoso sonido que pueda esperarse del violín sin mostrar el enorme esfuerzo. Tuvo dos Stradivarius, uno se lo compró a J.B. Vuillaume; y el otro a los Sres. Gand & Bernardel El Sarasate compositor es el aspecto que escapa a la leyenda puesto que hoy en día están sus obras a disposición de todos quienes así lo deseen. Se adivina o se infiere por el grado de dificultad técnica de las piezas del catálogo (no muy extenso) que los elogios de antaño debieron ser sinceros. No hubiera compuesto Sarasate lo que él mismo no se atreviera a tocar con propiedad y brillantez. Una constante en sus obras es el folklore español como punto de partida y como principal elemento rítmico y melódico. Una repasada a estas obras nos arroja Danzas Españolas: Malagueña, Habanera, Romanza andaluza, Jota Navarra, Playera y Zapateado. Fantasía sobre la ópera Carmen para violín y piano (luego para orquesta y violín), Canción gitana y una Introducción y tarantela para el violín aquí cambió España por Italia conservando el acento folklorizante. Fue también Sarasate fuente de inspiración para compositores de su tiempo. Saint-Saëns, Lalo y Max Bruch dedicaron conciertos o piezas concertantes para violín y orquesta al pamplones. La Sinfonía Española de Eduardo Lalo, de obvias referencias al origen y el estilo del violinista es una de las obras más conocidas por el gran público, de fácil recordación por sus agradables melodías y por la prueba de fuego que significa para cualquier concertista . Homenajeado por sus compatriotas, elevado a la categoría de honor nacional en España, Pablo Sarasate ha pasado a la posteridad como leyenda y ejemplo de la entrega que todo músico debe hacer a su carrera hasta obtener de sus aptitudes lo más parecido a la perfección.
Nocturno. Op 9 nº 2. F.Chopin. Grabación acústica 1904, interpretada por Pablo Sarasate. G&T G.C.-37938.Mat.4267o
Descarga

Pablo Sarasate (II)

Miramar. Pablo Sarasate. Grabación acústica 1904, interpretada por el propio autor. G&T G.C.-37934.Mat.4261o

Descarga

8/8/07

Pablo Sarasate (III)

Tarantella. Pablo Sarasate. Grabación acústica 1904, interpretada por el propio autor. G&T G.C-37933.Mat. 4260o
descarga

Pablo Sarasate (IV)

Preludio. De la Partita en Mi mayor. J.S.Bach. Grabación acústica 1904, interpretada por Pablo Sarasate G&T G.C.-37931. Mat.4258o
Descarga